Proyecto situado en primera línea de golf, con espectaculares vistas abiertas que se extienden hasta el mar. La arquitectura se concibe como una pieza horizontal perfectamente integrada en la topografía, aprovechando su posición elevada para maximizar las visuales y la privacidad.
El diseño se caracteriza por volúmenes limpios y elegantes, con una planta superior que se proyecta en vuelo generando amplios espacios sombreados en la planta inferior. Grandes ventanales de suelo a techo recorren toda la fachada, permitiendo una conexión continua entre el interior y el paisaje, donde el verde del campo de golf y el azul del mar se convierten en protagonistas.
La materialidad combina tonos neutros, madera natural y elementos vegetales integrados en la arquitectura, como jardineras perimetrales que suavizan las líneas y refuerzan la sensación de armonía con el entorno. Las celosías verticales aportan ritmo a la fachada y actúan como filtro solar, equilibrando privacidad y transparencia.
La vivienda se abre hacia una amplia terraza con piscina infinita, orientada estratégicamente hacia las mejores vistas. Este espacio exterior funciona como una extensión del área de día, con zonas de descanso, comedor exterior y áreas lounge pensadas para disfrutar del clima y del entorno privilegiado.
En el interior, la distribución apuesta por espacios diáfanos, donde salón, comedor y cocina conviven en un único ambiente fluido, bañado por luz natural durante todo el día. Los acabados de alta calidad y la paleta de materiales aportan calidez y sofisticación, manteniendo una estética contemporánea y atemporal.
En conjunto, la villa ofrece una experiencia residencial exclusiva, donde arquitectura, paisaje y vistas se integran de forma natural, creando un estilo de vida único entre el golf y el mar.